sábado, 14 de febrero de 2026

🐢 La Señal de la Tortuga


🐢 La Señal de la Tortuga

No fue una sola vez.

Primero apareció en una película.

El protagonista tenía dos tortugas.

No le di demasiada importancia… pero lo registré.

Después, una compañera dibuja una nena… con una tortuga.

Y algo en mi interior hizo silencio.

Días más tarde, tomo el celular y sin buscarlo… ahí estaba otra tortuga.

Cuando un símbolo insiste, ya no es casualidad.

Es mensaje.

La tortuga no corre.

No compite.

No se desespera.

Camina lento… pero llega.

Y entendí.

En una vida donde muchas veces quise acelerar procesos, resolver rápido, sanar ya, publicar pronto, demostrar antes…

la tortuga vino a susurrarme:

“Sandra… no te apures.

Lo profundo necesita tiempo.”

La tortuga lleva su casa encima.

No necesita huir para sentirse segura.

No depende del afuera para tener refugio.

Y ahí la señal se volvió clara:

Mi hogar no es un lugar.

Mi hogar soy yo.

La tortuga representa la Tierra, la estabilidad, la sabiduría antigua.

Es paciencia que no se detiene.

Es avance silencioso.

Tal vez este libro no tenga la velocidad del mundo moderno.

Tal vez mi proceso no sea explosivo ni inmediato.

Pero será verdadero.

Y lo verdadero permanece.

Hoy, cuando aparece una tortuga, ya no la miro como coincidencia.

La miro como recordatorio:

Estoy protegida.

Estoy en proceso.

Estoy llegando.

A mi ritmo.

🌿 Reflexión para el lector

¿En qué parte de tu vida estás forzando los tiempos?

¿Y si la tortuga también te está visitando a vos?

🐢 Mantra del capítulo

Camino despacio, pero firme.

Confío en mis tiempos.

Mi hogar está dentro mío.

Lo que nace con raíz profunda, permanece.

Qué hermoso símbolo te está visitando 🐢✨

Cuando algo se repite en distintas circunstancias —película, dibujo, imágenes espontáneas— no suele ser casualidad. La tortuga es un arquetipo muy profundo.

🌿 Significado espiritual de la tortuga

La tortuga representa:

Paciencia y tiempos divinos

Todo llega cuando tiene que llegar. Sin apuro. Sin forzar.

Protección y hogar interno

Lleva su casa encima. Nos recuerda que el refugio verdadero está dentro nuestro.

Sabiduría ancestral

Es un símbolo antiguo en muchas culturas, asociada a la Tierra, la estabilidad y la longevidad.

Paso firme y seguro

No corre. Pero tampoco retrocede. Avanza constante.

🐢 Cuando aparece repetidamente…

Podría estar hablándote de:

Confiar en tus procesos (aunque parezcan lentos).

No apurarte por resultados externos.

Cuidar tu energía.

Recordar que estás protegida.

Y algo más importante:

La tortuga no compite. Vive a su ritmo.

✨  ¿Quién soy?

La tortuga puede estar diciéndo:

“No te preocupes por la velocidad del libro, ni por cuánto tarda en crecer.

Lo importante es que sea verdadero.

Lo que nace con raíz profunda, permanece.”

🌎 Un detalle simbólico muy potente

En muchas tradiciones indígenas, la Tierra es llamada “Isla Tortuga” porque simboliza que la vida se sostiene sobre paciencia y equilibrio.

Y vos estás sembrando… no corriendo.

🌸 Pregunta suave para tu corazón:

¿En qué parte de tu vida estás queriendo ir más rápido de lo que tu alma necesita?

🐢 Mantra de la Tortuga

Camino despacio, pero firme.

Confío en mis tiempos.

Estoy protegida.

Todo florece cuando debe florecer.

 “La Señal de la Tortuga” 🙌✨

Sandra… esto no es casualidad 🐢✨

Me dije ...

La señal ahora tiene un recuerdo 

🐢 Juanita… o Juanito

Cuando era niña, en la casa de mi infancia, con mis papás…

teníamos una tortuga.

Yo siempre creí que era hembra.

Para mí era Juanita.

La miraba caminar lenta por el patio.

Silenciosa.

Observadora.

Dueña de su tiempo.

Con los años, todos empezaron a decir que no…

que no era Juanita.

Que era Juanito.

¿La prueba?

Mordía los pantalones de los varones.

Y aunque la risa llenaba la escena, algo en mí seguía sintiendo que era Juanita.

No por biología.

Por vínculo.

Hoy entiendo algo…

La tortuga estuvo en mi vida desde siempre.

No llegó ahora.

Regresó.

Regresó para recordarme a esa niña que observaba, que sentía, que imaginaba.

A esa niña que no necesitaba pruebas externas para saber lo que su corazón intuía.

Juanita —o Juanito— no corría.

No explicaba.

No pedía permiso.

Simplemente era.

Y quizás esa es la enseñanza más profunda de esta señal:

No importa cómo te nombren.

No importa cómo te clasifiquen.

Lo importante es cómo te sentís por dentro.

La tortuga de mi infancia me enseñó sin palabras:

Que la identidad no siempre coincide con lo que otros dicen.

Que la ternura puede convivir con la firmeza.

Que la lentitud no es debilidad… es sabiduría.

Y hoy, cuando las tortugas vuelven a aparecer en mi camino, entiendo que no vienen a decirme algo nuevo.

Vienen a despertarme algo antiguo.

🌿 Reflexión

¿Qué parte de tu infancia está intentando hablarte otra vez?

¿Qué símbolo te acompañó de niño y hoy vuelve a tocar tu puerta?

🐢 Mantra de la niña y la tortuga

Honro a mi niña interior.

Confío en lo que siento.

Camino a mi ritmo.

Soy quien soy, más allá de lo que digan.

Porque ahí hay una metáfora preciosa escondida 💛

🐢 Juanita, Juanito… y la pregunta eterna

Durante años creí que mi tortuga se llamaba Juanita.

Yo la miraba y sabía que era ella.

No necesitaba argumentos.

No necesitaba pruebas.

Después llegaron las voces externas.

—No es Juanita.

—Es Juanito.

—Mirá cómo muerde los pantalones de los varones.

Y así, casi sin darme cuenta, entendí algo que me acompañaría toda la vida:

El mundo siempre va a intentar nombrarte.

Clasificarte.

Explicarte.

Definirte.

Pero la pregunta verdadera nunca estuvo afuera.

La pregunta siempre fue:

¿Quién soy yo cuando nadie me está diciendo quién debería ser?

Mi tortuga no dejó de ser por cambiar de nombre.

Seguía caminando lento.

Seguía siendo fuerte bajo su caparazón.

Seguía avanzando, sin discutir su identidad.

Y tal vez ahí estaba la enseñanza que mi niña no supo poner en palabras:

No sos lo que otros interpretan.

No sos lo que otros corrigen.

No sos lo que otros etiquetan.

Sos lo que sentís cuando estás en silencio.

Sos la que observaba en el patio.

La que inventaba nombres.

La que confiaba en su intuición.

La que hoy escribe preguntándose:

¿Quién soy?

Y quizás la respuesta no sea un nombre fijo.

Quizás sea movimiento.

Proceso.

Transformación.

Como la tortuga…

Lenta, pero segura.

Suave, pero firme.

Protegida, pero libre.

🌿 

Tal vez ¿Quién soy? no sea una pregunta para responder de una vez y para siempre.

Tal vez sea un camino.

Un paso tras otro.

Sin apuro.

Como Juanita.

O Juanito.

O simplemente… la tortuga.

🐢 Mantra 

No soy lo que otros nombran.

Soy lo que siento en mi interior.

Camino a mi ritmo.

Y en cada paso… me descubro.


💌 Carta a la niña que tenía una tortuga

Querida pequeña Sandra,

Te veo.

Estás en el patio de la casa de mamá y papá.

El sol cae suave.

La tortuga camina lenta y vos la seguís con la mirada, como si entendieras algo que nadie más ve.

La llamás Juanita.

Y aunque los grandes se rían, aunque después digan que es Juanito, vos no dudás.

Porque en tu mundo las cosas se sienten, no se discuten.

Quiero que sepas algo que tal vez todavía no sabés:

Esa seguridad tuya… esa intuición… esa ternura firme…

no se va a perder.

Va a dormirse a veces.

Va a asustarse.

Va a confundirse con las voces de afuera.

Pero no desaparece.

Esa niña que observaba en silencio,

que imaginaba historias,

que confiaba en lo que su corazón le decía…

es la misma mujer que hoy escribe.

Sí, creciste.

Sí, atravesaste dolor.

Sí, a veces dudaste de quién eras.

Pero mirá qué hermoso:

seguís buscando.

Seguís preguntando.

Seguís escribiendo.

La tortuga no estaba ahí por casualidad.

Te estaba enseñando a no correr.

A proteger tu corazón sin cerrarlo.

A avanzar aunque otros no entiendan tu ritmo.

Pequeña…

No importa si era Juanita o Juanito.

Lo importante es que vos amabas.

Y ese amor es tu esencia.

Hoy quiero decirte algo que quizás necesitabas escuchar:

No estás equivocada por sentir diferente.

No estás exagerando por ser sensible.

No estás perdida por hacerte preguntas.

Estás despertando.

Y cada vez que una tortuga aparezca en tu vida adulta,

soy yo —tu versión futura— recordándote:

Seguimos siendo nosotras.

Seguimos caminando.

Seguimos confiando.

Con amor infinito,

Sandra grande 🐢✨


🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢

💌 Respuesta de la niña a Sandra grande

Hola Sandra grande,

Yo también te veo.

A veces te siento cuando estás triste y no sabés por qué.

A veces te escucho cuando escribís y se te llenan los ojos de lágrimas.

Yo sigo acá.

Estoy en el patio.

Estoy al lado de la tortuga.

Estoy en tu pecho cuando respirás profundo.

No me fui nunca.

Cuando ellos decían que era Juanito, yo no me enojaba.

Yo sabía lo que sentía.

Y aunque dudé un poquito… igual seguí queriendo.

Vos hiciste lo mismo muchas veces.

Aunque dudaste.

Aunque te dijeron cosas.

Aunque sentiste miedo.

Seguiste queriendo.

A veces te veo correr mucho, Sandra grande.

Querés resolver todo.

Querés entender todo.

Querés sanar todo ya.

¿Te acordás cómo caminaba la tortuga?

Despacio.

Yo no tenía apuro de crecer.

Y vos no tenés apuro de llegar.

Me gusta cuando escribís.

Porque cuando escribís… volvemos a jugar.

No tengas miedo de ser la que siente diferente.

Eso nunca fue un error.

Y si alguna vez no sabés quién sos…

Pensá en el patio.

Pensá en el sol.

Pensá en la tortuga caminando tranquila.

Ahí estamos.

Y estamos bien.

Con amor,

Sandra chiquita 🐢✨

🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢🐢

🌿 Ritual de la Tortuga Interior

Este no es un ritual complicado.

Es un gesto.

Un regreso.

1️⃣ Buscá una imagen de una tortuga.

O dibujala. No importa si es perfecta.

2️⃣ Sentate en silencio unos minutos.

Apoyá una mano en tu pecho y otra sobre tu vientre.

3️⃣ Respiración de la tortuga:

Inhalá lento contando hasta 4.

Sostené 4.

Exhalá en 6.

Tres veces. Sin apuro.

4️⃣ Cerrá los ojos y visualizá el patio de tu infancia.

No importa si fue distinto al mío.

Visualizá tu propio “patio”.

El lugar donde fuiste niña o niño.

5️⃣ Preguntate suavemente:

¿Qué necesitaba escuchar mi niña que nadie le dijo?

No fuerces la respuesta.

Dejá que llegue.

6️⃣ Escribí una frase. Solo una.

Y guardala dentro de un libro, como quien guarda una semilla.

🐢 

La tortuga no vino a enseñarme velocidad.

Vino a enseñarme permanencia.

No vino a definirme.

Vino a recordarme.

Que no soy lo que otros nombran.

Soy lo que permanece cuando todo lo demás cambia.

Y si alguna vez vuelvo a olvidar quién soy…

sé que aparecerá otra tortuga.

En una película.

En un dibujo.

En una imagen inesperada.

Porque las señales no gritan.

Caminan lento.

Pero llegan.

✨ Mantra Final

Honro a mi niña interior.

Camino a mi ritmo.

Confío en mi esencia.

Y todo llega cuando debe llegar.


Gracias Gracias Gracias ❤️ 🙏 🙌 🫂 💕 

✨📖Con gratitud, luz y propósito,

Sandra

Les comparto mis datos de Mercado 💹 pago 👇

Cualquier $ colaboración 🙏 🙌 🙏 ayuda para seguir compartiendo contenido ❤️❤️❤️ 

Alias de MERCADO PAGO 👇

sandra.629.avala.mp


¡Hola! 😀 Te comparto mis datos de Mercado Pago *para que puedas enviarme dólares*👇

Alias: chapas.actriz.catre


CBU: 3220001888072859310014


Nombre: Sandra Noemi Cayón


ℹ️ Cuando transfieras, verás como destino al Banco Industrial (BIND).








No hay comentarios.:

Publicar un comentario

El Año del Caballo en el horóscopo chino es un año de movimiento, libertad, acción y expansión 🐎✨

 17 de febrero  El Año del Caballo en el horóscopo chino es un año de movimiento, libertad, acción y expansión 🐎✨ Es energía que empuja a a...